sábado, 22 de mayo de 2010

Del libro de Jeremías: Cap.15:19-21

Jeremías 15: 19-21 – Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos. 20 Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová. 21 Y te libraré de la mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes.

En este sábado, 22 de mayo, al comentar el texto arriba pienso en todas las personas que lo podrán leer y que lo recibirán como un alimento venido de la “mesa” del Señor. No obstante, lo dedico a una persona muy especial, quien sabrá que es para ella al leerlo, a fin de que reciba todo lo que nuestro Padre celestial tiene para su persona hoy.

Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás… Si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca… (RV60). Si te arrepientes, yo te restauraré y podrás servirme. Si evitas hablar en vano, y hablas lo que en verdad vale, tú serás mi portavoz (NVI).

Estas palabras de Dios al profeta vienen después de las quejas de Jeremías por las situaciones estresantes que vivía. Viendo el entorno del escritor bíblico, similar a situaciones que pudimos o podamos vivir (viéndolas en su justa dimensión), lo dicho por el Señor al profeta se aplica a nosotros igualmente.

Cuando nuestro entorno se vuelve estrecho, difícil, angustiándonos al extremo; cuando el desánimo golpea con toda fuerza nuestras endebles emociones; cuando tristeza y auto compasión se acercan como “hadas benefactoras” "condoliéndose" de nosotros, en este mismo instante viene la palabra de vida:

“Si reconoces como barbaridades y locura lo que estás pensando y diciendo, yo te restauro, te sano. Si escoges hablar mi Palabra y no tus pensamientos, si escoges creer en mí y no en tus sentimientos, yo te usaré como mi portavoz. Haré de ti mi mensajero, no solo por el simple conocimiento teórico que despliegues, sino por el conocimiento vivencial, producto de una vida totalmente rendida a mí”, dice el Señor.

Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos... (RV60). Que ellos se vuelvan hacia ti, pero tú no te vuelvas hacia ellos (NVI). ¿Qué significan estas palabras para ti? Nuevamente es el Señor hablándote:

“Cuando otros te hieran, perdónalos y ámalos. Cuando otros te menosprecien y rechacen, acéptalos y míralos como son –desventurados, miserables, pobres, ciegos, desnudos”, porque si fueran bienaventurados, dichosos, ricos, no ciegos, bien vestidos no harían lo que hacen. Por lo tanto, regocíjate y gózate en tu Dios que ha hecho de ti una persona bienaventurada y realizada; que ha derramado de sus riquezas sobre ti; que abrió tus ojos y hoy puedes ver más allá de lo presente, de lo perecedero; que te ha vestido "con vestiduras de salvación y te rodeó de manto de justicia" (Isaías 61:10).

En medio de terribles situaciones adversas el Señor una vez más se dirige a ti diciendo: Pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová... Y te libraré de la mano de los malos, y te redimiré de la mano de los fuertes (RV60). Te libraré del poder de los malvados;¡te rescataré de las garras de los violentos! (NVI).

A ti que has puesto tu confianza en el Dios de todo lo creado y existente, el Señor dice: “Nunca te he prometido escenarios perfectos; nunca te prometí una vida sin contrariedades; nunca te prometí un lecho de rosas. Lo que te he prometido y lo mantengo es que mi paz estará en ti y que en mi eres más que vencedora porque nada podrá alejarte de mi amor”.

Y no contento con lo dicho, el Señor prosigue: “Pelearán contra ti, intentarán destruirte, pero no lo podrán hacer porque yo estoy contigo y te guardo y te defiendo. Yo soy el que te libro y te libraré de los malos y de los violentos, porque he puesto mi amor en ti y mía eres".

Muchos te podrán fallar, te podrán engañar, no así nuestro Señor Jesucristo, Él es fiel y verdadero y cumplirá toda palabra salida de su boca. Así que no estés triste, alégrate y gózate en el Dios de tu salvación. Él es tu socorro, tu pronto auxilio en la tribulación, el que nunca falla ni llega tarde. Gózate en tu Dios Cristo Jesús Señor nuestro.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada